Sobreviviendo A Tu Primera Entrevista De Trabajo!!!
Dejar
el espacio universitario para enfrentarte por primera vez al mundo laboral
resulta que no siempre es tan sencillo como nos imaginamos cuando somos
estudiantes.
El
tener los conocimientos y sentirnos seguros de lo que sabemos a veces no es suficiente
cuando llega el momento de enfrentarte a tu primera entrevista de trabajo.
dimensiones tampoco sentí que las cosas se complicaron demasiado, me vestí de manera sencilla y acorde a mi vida diaria y así, bastante segura de lo que soy y lo que tengo por ofrecer me presenté. Sin embargo, la segunda vez, y la que considero realmente mi primera entrevista de trabajo como tal, las cosas fueron bastante diferentes en todos los sentidos ya que de inicio encontré la vacante a través de internet y luego de recibir respuesta me pidieron presentarme al día siguiente para la entrevista...estaba a 12 horas de viaje de dicho lugar!!!
Al
tener ese primer "obstáculo" pudiera pensarse que me rendí o di
por finalizada una nueva oportunidad laboral aun antes de empezar a luchar por
ella; para nada fue así, en una fracción de segundo pensé y analice todas las
posibilidades que tenia para llegar a la entrevista en el día y hora indicados,
el resultado fue que era imposible.
Contactar
a mi reclutador y conseguir que me diera un día mas de plazo para la entrevista
fue lo más sencillo pero a partir de ahí los nervios iniciaron a invadirme y a
pesar de tener que planear un viaje casi, casi relámpago no dejaba de pensar en
cómo sería esa entrevista y en cómo tenía que actuar para no ser traicionada
por mi misma a la hora de uno de los momentos más importantes de mi vida.
La
experiencia al final de cuentas fue perfecta, todo salió mejor de lo que mis
pensamientos más positivos no pudieron imaginar y los nervios de esa primera
entrevista quedaron ya en el pasado, pero no en el olvido puesto que esa
experiencia me dejó tan buen sabor de boca que desearía todas las entrevistas
posteriores se desarrollaran de la misma forma.
Bueno,
hasta aquí te preguntarás para qué contarte todo lo anterior, en primera para
que comprendas que todos en algún momento padecemos por los nervios y por esa
primera entrevista de trabajo y, en segundo, para que te identifiques con ello
y puedas tomar mi experiencia de ejemplo para mejorar la tuya.
No se pierdan mi próxima entrada y recuerden que en un mundo de posibilidades, no es casual que tú y yo estemos aquí.
No se pierdan mi próxima entrada y recuerden que en un mundo de posibilidades, no es casual que tú y yo estemos aquí.


Comentarios
Publicar un comentario